Tener una base de datos y no trabajarla es dejar oportunidades encima de la mesa. Diseño campañas, automatizaciones y emails que mantienen tu negocio presente y convierten contactos en clientes..
Tus contactos ya te conocen pero ¿estás haciendo algo para que vuelvan?
Piénsalo.
Alguien entra en tu web.
Pregunta por un servicio.
Descarga un recurso.
Compra una vez.
Se apunta a tu newsletter.
Y después…
¿Qué ocurre con ese contacto?
En muchos negocios, absolutamente nada.
Se queda olvidado en una base de datos hasta que algún día se decide enviar una newsletter improvisada.
Mientras tanto, ese posible cliente recibe emails de otras empresas, compara alternativas y termina comprando en otro sitio.
El problema no siempre es conseguir más contactos.
Muchas veces es no saber qué hacer con los que ya tienes.
Ahí es donde entra una buena estrategia de email marketing.
Una campaña bien planteada no consiste en llenar la bandeja de entrada de tus clientes. Consiste en enviar el mensaje adecuado a la persona adecuada en el momento adecuado para que tu base de datos se convierta en un canal de ventas que puedas trabajar de forma recurrente.





Una base de datos por sí sola no genera ventas. La diferencia está en cómo se segmenta, qué se envía, cuándo se envía y qué ocurre después de cada interacción. Mi servicio de email marketing está planteado para transformar una lista de correos en un canal que puedas utilizar para vender, recuperar oportunidades y mantener tu marca presente. No se trata de enviar por enviar. Cada campaña debe tener un motivo. Cada email debe conducir a algún sitio. Y cada automatización debe cumplir una función dentro del proceso comercial.




Antes de enviar nada necesito entender qué vendes, a quién se lo vendes y qué ocurre actualmente con las personas que entran en contacto con tu negocio.
No me quedo ahí
También te digo cómo puedes lograr que vendas más.
En una palabra...
ESTRATEGIA
No quiero pasar por tu negocio como una agencia más.
Sé la frustración que puede generar.
Que no te lleguen clientes
Que contrates un especialista tras otro y no te digan qué están haciendo.
Que tengas la sensación de que estás perdiendo dinero.
Por eso doy un paso hacia adelante y hacer de la comunicación uno de los pilares de mi servicio.
Eso y que sepas en todo momento qué acciones estoy realizando.
Y si tengo que cambiar algo de la estrategia lo haré. Te puedo garantizar que no te dejaré tirado en el camino.
Imagina que alguien solicita información hoy pero todavía no está preparado para contratar.
En lugar de desaparecer después del primer contacto, recibe una secuencia diseñada para resolver sus dudas, demostrar por qué puede confiar en tu negocio y recordarle que sigues ahí cuando esté preparado.
O que un cliente que compró hace seis meses recibe justo ahora un email relacionado con algo que probablemente vuelva a necesitar.
Eso es lo interesante del email marketing.


No quiero cobrarte por mandar cuatro newsletters al mes. Quiero entender cómo gana dinero tu negocio y descubrir dónde puede intervenir el email para ayudarte a vender más. Por eso el trabajo no empieza escribiendo asuntos llamativos. Empieza entendiendo el recorrido que hace una persona desde que descubre tu negocio hasta que termina comprando. A partir de ahí decidimos qué merece la pena automatizar, qué campañas podemos lanzar y qué segmentos debemos trabajar.
No necesariamente. Si todavía no tienes una base de datos, podemos plantear cómo empezar a construirla mediante formularios, recursos, solicitudes de información u otros sistemas de captación. Si ya dispones de contactos, primero analizaremos cómo pueden aprovecharse y si cumplen los requisitos necesarios para realizar comunicaciones comerciales.
Sí, siempre que esos contactos puedan utilizarse legalmente para las comunicaciones que queramos realizar. Además, antes de lanzar campañas conviene revisar su procedencia, calidad, antigüedad y nivel de actividad.
Sí. Podemos crear secuencias automáticas de bienvenida, seguimiento de leads, recuperación, reactivación de clientes y otros flujos adaptados al proceso comercial de tu negocio.
Se puede trabajar con diferentes herramientas dependiendo de las necesidades del proyecto. La elección dependerá del volumen de contactos, automatizaciones necesarias, integraciones y características del negocio.
No. Un ecommerce puede utilizarlo para recuperar carritos o generar nuevas compras, pero también funciona en negocios de servicios, formación, empresas B2B y otros modelos donde existe un proceso entre el primer contacto y la contratación.
¡Estás cerca de conseguir más clientes!