La historia empieza un día, un día de calor y es que para ser octubre, ese día recuerdo que el sol apretaba.
Cuando se trabaja para una empresa, que te llame tu jefe ya te pone el pelo de punta, pero si encima es para despedirte ya te arruina el resto del día.
Lunes y encima despedido
¿Qué más me puede pasar hoy?
Mucho que contar
Después del shock y de arreglar papeles, tenía que hacer algo, efectivamente, me voy al gimnasio.
No paraba de darle vueltas a la cabeza como era normal. Hay facturas que pagar y no se encuentra trabajo de un día para otro.
La idea de montar algo por mi cuenta llevaba varios meses rondándome la cabeza y aunque había oteado el mercado, no terminaba de tenerlo claro.
Ya lo había intentado una vez y fracasó, aunque tenía muy claro cuál había sido el motivo. Lanzar un negocio como pollo sin cabeza y sin estrategia era la crónica de una muerte anunciada.
Si volvía a hacerlo tenía que hacerlo bien y eso implicaba dedicarme por completo.
Lo primero era pensar un nombre
cri cri cri
Mejor pasar a lo que quiero ofrecer, aunque eso lo tenía claro. Una estrategia completa de SEO en la que el cliente sepa qué se le va a hacer cada mes y además pueda seguir la evolución del trabajo.
Otra cosa que tenía clara es que no quería pasarme el día contestando llamadas, y aunque pudiera ser negativo, no iba a atender a los clientes vía telefónica. Si quiero dedicar un número de horas al mes a cada proyecto, no puedo estar pendiente del teléfono y que eso me suponga quitar horas a otro cliente.
Con el paso del tiempo el proyecto iba cogiendo forma, aunque seguía sin tener un nombre.
Así fue como pensé que paraque la estrategia pudiera ser lo más efectiva posible tenía que establecer una permanencia en el servicio. El hecho de que los resultados en el SEO no sean inmediatos hace que para trabajar bien, sepa que el cliente está dispuesto a avanzar poco a poco y no de un día para otro.
Y con algún de dolor de cabeza y más de una cerveza por medio, este proyecto terminó de coger forma.
Y sí, lo último que se me ocurrió fue el nombre.
Pensaba contarte mi rutina un día normal, pero creo que mejor va a ser que lo resuman con algunos datos míos que son (creo) interesantes.
¡Estás cerca de conseguir más clientes!